Es curioso como nos comportamos en la vida, y en la adversidad....
Nacemos, como nace una historia en un libro en blanco, esperando llenar sus hojas para dar sentido a su creación, nosotros no somos muy diferentes, estamos aquí por las leyes de la naturaleza pero en nuestro disco duro no hay nada más, solo la incesante necesidad de vivir, de engancharnos a la teta de nuestra mamá, y de hecho es la primera decisión que tomamos, instintivamente, sí, pero es ponernos la teta delante y parece que nos hubiéramos leído un tutorial en el vientre, que sabia es la naturaleza!.
Centrando un poco el tema....
Hoy hace algo más de 1 año y cuatro meses que le escribí una carta a mi mejor amigo, empujado por la frustración interna que sentía en ese momento y fruto de la necesidad que tenia de reencontrarme con él , porque con él todo era diferente. Lo que son las cosas, unos seis meses desde el envío de mi carta, mi amigo, que siempre había estado ahí, no muy lejos porque sabía que antes o después lo buscaría,...apareció,
Ocurrió un jueves mientras volvía del trabajo, con la sensación de importar menos que una cabina de teléfonos, con 38º de fiebre, después de una dura reunión de trabajo en la que se decidió anular un proyecto que yo dirigía en aquel momento.
Aquel día no fue bueno, veía como se desmoronaba un castillito de arena que tanto esfuerzo me había costado construir. Aquel camino a casa duró mas de lo normal, mi mente no estaba en su mejor momento para deliberar sobre el tema, mis sentimientos se encontraban enfrentados, el dia estaba nublado como yo y estaba atardeciendo. A medio camino entre el trabajo y mi casa, a medio camino entre mis intereses personales y mi proyecto que pasaba a la historia, a medio camino entre mi pasado y la incertidumbre de mi futuro, mi mente calculaba todas las posibilidades que existían para convencer a la dirección de mi empresa que estaban cometiendo un error, pero sus decisiones pocas veces eran revocables.
Fue en ese momento, en ese preciso momento, cuando en mi mente se abrió un pasillo con una claridad absoluta mostrándome todas las alternativas posibles, escuchando lo que mi corazón y mi experiencia tenían que decir al respecto, en ese instante de lucidez o locura, tomé una de las decisiones mas importantes de mi vida, era el momento, aquello que siempre había estado latente dentro de mi, salió a la luz sin posibilidad de retorno, era el momento de atender mis responsabilidades, creía en el proyecto y por supuesto en mí y era el momento de dejarlo claro, no se si para bien o para mal, el tiempo lo dirá, pero tampoco me importa.
Aquel fatídico dia y en ese cruce de caminos encontré a mi mejor amigo, aquel que añoraba tanto, y hoy no dejo que se aleje ni un instante de mí, volvemos a ser uno y así será siempre.
Nacemos en blanco, pero por el motivo que sea sentimos la necesidad incontrolable de seguir nuestro instinto de aprender, de soñar de poner metas a nuestras vidas, a veces tenemos que desviarnos por motivos varios: miedos, excusas, compromisos, etc , pero antes o después la vida nos coloca entre la espada y la pared, ..... y no siempre elegimos la pared.
Tengo mucho que aprender todavía, pero no hay nada como levantarse y sentirse libre.
Feliz día,
No hay comentarios:
Publicar un comentario